En un esfuerzo por modernizar el sistema de justicia y cerrar su alineación con los intereses de los Estados Unidos, la presidenta Delcy Rodríguez, anunció el cierre del mayor centro de reclusión y torturas de Latinoamérica, El Helicoide, y permitirá a los funcionarios del SEBIN llevarse a los presos políticos a sus respectivas casas para hacer home office.