Lo que alguna vez fue uno de los centros comerciales más importantes del país, el Centro San Ignacio, llevaba años sufriendo por la maldición enchufada del famoso cartel de Gorrín. Esa valla portaba una mala racha legendaria que dejó al “coso de la calle Élice” en la ruina con más santas marías cerradas que en el Caracazo. Pero con su reciente desmontaje, expertos dicen que se ha acabado la maldición, y ahora se espera que el centro comercial vuelva a levantar cabeza y a moverse económicamente.