Apenas terminó la pelazón de enero y ya es el día favorito de los dueños de restaurantes: San Valentín, donde todos comen los mejores cortes de carne, o de perros calientes, y el joven Rodrigo Suárez de Puerto La Cruz no es la excepción porque compró regalo, flores, bombones, bombona y una cena carísima a una chama que lo rechazó asegurando que lo ve más como un hermanito que como un novio.