El joven margariteño Guillermo Herrera, de 19 años, ha sufrido tanto con los partidos de la Vinotinto y de la selección de snowboard venezolana, que ha tomado la decisión de blindarse contra la decepción para apoyar al equipo que resulte favorito en el Mundial 2026 e inventarse un bisabuelo de la nacionalidad del equipo para sentir que rinde tributo a sus raíces.