La renuncia de Tarek Wiliam Saab como fiscal general de la república dejó un vacío en el press de banca del Ministerio Público, creando incertidumbre entre los amantes de las poesías de mierda quienes esperaban ansiosos que Delcy Rodríguez nombre a alguien a la altura de las circunstancias, y así lo hizo nombrado una inteligencia artificial como nuevo fiscal general.