El presidente de la FVF y responsable de servirle aguardiente a los jugadores en la pausa de hidratación, Jorge Giménez, aprovechó la controversia con el plan de Gianni Infantino de vender un porcentaje de la FIFA a capital privado para preguntarle en cuánto le deja un cupo para clasificar directamente al Mundial 2030 y qué métodos de pago acepta.