La pizza de pabellón, el pasticho con tajadas y apoyar a la Juventus son considerados algunos de los pecados más grandes en Italia. Aun así, el jugador italo-venezolano José Daniel Pérez Gonzáles de Cazzavillani cometió uno peor: echarle salsa rosada a la pasta, acto que terminó con su expulsión de la selección tras descubrirse una manchita en su uniforme.