Venezolano en Madrid indeciso si pagar 2 meses de alquiler o comer cachapa en la calle

Gente

Venezolano en Madrid indeciso si pagar 2 meses de alquiler o comer cachapa en la calle

Para un venezolano en el extranjero, la comida de su país tiene un valor incalculable; y para el que le vende esa comida, el valor es incalculable + IVA + propina. Por lo mismo, el joven caraqueño Fernando Aguirre —residente en Chueca, Madrid— se cuestiona si gastar su dinero en una cachapa de 2400 euros o pagar su alquiler de dos meses.

Aguirre planteó su diatriba a la prensa desde las inmediaciones del restaurante El Kiosko de La Guasacaca Restobar Escondido: “Si pago el alquiler, me quito ese peo de encima hasta el verano; pero si me como una cachapa con medio kilo de queso traficado en la maleta de algún guayanés, voy a reconectar con mis raíces y voy a quedar mamando hasta el verano. ¿Qué hago?, porque la malparida cachapa me la venden como si el ingrediente secreto fuera GTA VI, pero el alquiler también es carísimo y, de paso, no tengo balcón ahorita porque me lo taparon con una bandera LGBT y la ventana de la cocina con otra bandera de Palestina. ¿De verdad vale la pena sacar dinero de la cuenta conjunta con mi novia para comerme una cachapa más cara que la suscripción a un resort? ¡Claro que sí!”, exclamó Fernando antes de caer en una espiral de deudas, pobreza y Tecno Sparks sin fin.

PUBLICIDAD