Delcy invoca espíritu de Chavez para recordarle a los trabajadores que ser rico es malo
Ante las demandas de la población exigiendo un salario mínimo –el que sea–, la encargada del chavismo, Delcy Rodríguez, dibujó un pentagrama invertido con chimó, encendió 96 velas olor frutti vainilla de Bath Body & Works y sacó un tablero ouija con el que invocó el espíritu de Hugo Chávez para recordarle a todos los trabajadores que ser rico es malo.
Así como trajo el espíritu al plano terrenal, Delcy también le cayó la boca tapando la ouija con una cobija de Winnie Pooh para poder declarar: “No han pasado ni seis meses desde que nos hicimos amigos del catire y ya se están malacostumbrando a la avaricia del bestial capitalismo rawayanista, exigiendo cosas como ‘sueldo’, no señor. Por eso decidí interrumpir el torneo de dominó de Hades para traerles el espíritu de nuestro comandante en jefe, Hugo Chávez, directamente desde las profundidades del inframundo, o sea Maracay, para recordarles que ser rico es malo. Y se los va a decir él, que sufrió el castigo eterno por su avaricia sin precedentes, para que lo escuchen muy bien”, detalló Rodríguez, mientras destapaba la Ouija y el espíritu de Chávez se encadenaba durante toda la eternidad.