Breves Gente |

ADMIRABLE: Joven en cuarentena vio todo Netflix

El caraqueño Miguel Ochoa de 23 años, tras arreglar su cuarto tres veces, cocinar todas las recetas de galletas y jugar infinitas rondas de UNO por Telegram, decidió emprender en su próxima actividad de cuarentena: ver Netflix. Pero lo que empezó como una simple distracción se convirtió en un trabajo de tiempo completo, logrando que Ochoa se convirtiese en la personas más joven del mundo en ver todo el contenido que ofrece la plataforma de streaming sin quedarse dormido una sola vez.

Nuestro pasante subpagado fue a tomar las declaraciones ya que el distanciamiento social no lo afecta porque no tiene amigos y porque es un roedor y no se puede contagiar. “Esto comenzó porque estaba aburrido de tener DOS días encerrado en mi casa. Me puse a ver Netflix y todos mis amigos intensos me hicieron una lista de las 751 películas clásicas del cine, según ellos. No tenía más nada que hacer así que las vi. Al terminar pasé a todas las películas de todos los Oscars y las de los festivales internacionales que nadie sabe qué ganan. Luego me di cuenta que se me habían acabado todas las películas, los documentales también. Así que recurrí a las series. Vi Friends completa por cuarta vez, la serie de la china que te ayuda a limpiar, Rebelde, Elite y todas las telenovelas coreanas. Buenísimas por cierto y hasta me lancé los reality shows esos que todos ven en secreto. En fin, después de unos días, me di cuenta que había visto todo lo que está en Netflix. Ahora sí me quedé sin nada que hacer ¿Esa gente no va a grabar nada durante la cuarentena? Me parece una irresponsabilidad. Eso sí, tuve que pedir prestado nueve cuentas de Netflix para lograr esto y además no tuve internet por un tiempo; así que usé mis megas. No quiero saber cuánto me gasté, pero mucho mejor que estar hablar con mi familia sobre mi futuro… porque… ¿QUÉ FUTURO?” dijo Miguel quien ahora solicita un título honorario a la Escuela Nacional de Cine.

cargando...

Recibe cada semana contenido exclusivo que las autoridades del SEBIN sueñan con tener.