Descubrir unos mensajes comprometedores a papá, rascarse con los culitos de cerveza que van dejando los tíos y sopetear el guiso de las hallacas son solo algunas de las tradiciones navideñas más comunes en la familia venezolana. Sin embargo, no todas las tradiciones traen adrenalina; algunas solo generan tristeza, como la de la señora Maigualida Báez, que lleva 45 años metida bajo una mesa a la espera de que esa tradición le traiga un marido a su vida.