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Plátano que dio dos viajes al infierno y regresó ya está maduro para señora

Toda madre venezolana sabe que un plátano debe estar a minutos de la putrefacción total para que ella pueda decir que está “madurito”; esto sucedió este martes en la casa de los Urribarrí González, cuando la señora Regina decidió que ya era hora de cocinar un plátano que había ido al infierno dos veces y regresó. Fuentes extraoficiales que hablaron bajo la condición del anonimato aseguran que el plátano tendría por lo menos unas 98 semanas.

Urribarrí, experta en hacer tortas de piña usando solo la concha, aseguró: “Mijo, ese plátano está bueno bueno para hacer un puré, pero eso es ahorita. Está negrito negrito porque fue al infierno a encararse con el mismísimo Diablo, torturó las almas de unos aguacates que también estaban en su misma putrefacción y además regresó de entre los muertos solo para ser el plátano más sabroso. ¡Por fin está listo! Mis hijos le tienen asco porque aunque se ve que tiene la concha podrida, está negro y tiene un aura maliciosa como la de los dementores, de hecho estuvieron a punto de botármelo hace unos diez meses porque dizque tenía un montón de mosquitas, pero ahorita es que a mí me parece que está perfecto, solo hay que echarle candela y diente”, afirmó Urribarrí, segundos antes de hacer una oración de sacrificio de su plátano.

Por su parte, las declaraciones del plátano no se hicieron esperar tras su viaje al inframundo: “¡Ahora sí me me van a cocinar apropiadamente! ¡Después de tanto tiempo madurando, pero esta doña nada que nada! Me tocó sufrir en forma, chamo; me tocó ir al infierno y regresar dos veces, DOS VECES, para que esta señora por fin me considerara lo suficientemente maduro. Ahora seré unas tajadas, por fin descansaré de tanta drosófila y de tanto mal olor. Por cierto, no sé si querían saberlo, pero el infierno está llenito de esa gente que fríe los plátanos para ponerlos en las pizzas. Ya lo saben”.

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