Nacionales |

Venezuela cumple 13 años haciendo lo posible para que joven se vaya del país

Como todos los años, el 2 de febrero se conmemora un año más del titánico esfuerzo que Venezuela está haciendo para que Samuel Gómez, de 28 años, se vaya del país.

“Año, tras año, Venezuela se empeña en darme una y mil razones para irme del país. Pero los 2 de febrero son un recordatorio sobre cuánto tiempo llevamos en eso, y uno guapeando, en esta esquina. Recuerdo en el 2003, cuando instauraron el control de cambio y viajar se convirtió en un peo. Eran tres y hasta cuatro carpetas de CADIVI; en esos momentos es cuando deseaba en lo más profundo de mi corazón tener a un abuelo español, italiano, lo que sea, para sacar el pasaporte e irme pa’l carajo de una. Pero bueno, como todo venezolano, aguanté y conseguí excusas para quedarme: me dije que eso era un control de cambio temporal. Después, en el 2005, fue la cosa esta que le dio a mi viejo, para la que no se conseguían medicinas por ningún lado. Fuimos a hospitales, clínicas, ministerios y nada. Al final una fundación me echó una mano y salimos de esa con bien. Luego, en el 2007 me asaltaron y me robaron el carro; ahí tienes tu, otra razón más, pero el seguro me pagó -tarde, pero me pagó- y mi familia me dijo que debía darle gracias a Dios, porque al menos no me habían matado” comentó Samuel desde su casa forrada de alambres de seguridad y cercos eléctricos.

“En 2010 fue cuando decidí vivir solo y fue imposible. No había manera de que comprara una vivienda y menos conseguir una alquilada, eso es como oro. Pero no fue sino el año pasado cuando de verdad casi casi Venezuela logra que me vaya del país. Me secuestraron tres veces. Lo bueno es que después del segundo secuestro ya uno sabe el procedimiento, y ya ni te molestas en llamar al CICPC. ¿Para qué, si ellos están contigo, manejando el carro donde te metieron? ¡No vale la pena pasar roncha con eso! En fin, este año son las elecciones, y si gana Chávez otra vez, ahora sí es verdad que me voy a reorganizar mi vida, a ver qué coño hago. No me importa si es Belice o Surinam, lo que venga.” explicó Samuel, mientras se preguntaba a si mismo si con esa barriguita de cervecero nini podría ganarse la vida como stripper en Aruba.

cargando...