Vendedor olvida fumar crack antes de mostrar carro y pone precio razonable
Un caso digno de estudio ocurrió esta semana en la ciudad de Caracas cuando un vendedor de carros olvidó su dosis diaria de crack rendido con chimó, y como resultado terminó poniendo un precio razonable a un Chevrolet Spark 2002 con la pintura quemada y sin aire acondicionado.
El vehículo se vendió en milésima de segundo al joven que lo fue a ver, quien aprovechó la oportunidad antes de que otro vendedor que sí está bajo los efectos del crack lo comprara para revenderlo en diez mil dólares a tasa oro 18k. “Hoy salí al trabajo pero como me quedé dormido no me dió tiempo de desayunar mi pipa de crack, llegué demasiado sobrio al trabajo y le puse un precio normal al Spark porque hoy sí me provocó vender. Pero ya mañana vuelvo a la rutina porque sino me da ansiedad, así que no se extrañen cuando vean un monopatín Toyota en cien mil dólares, o una camioneta de los 80s al precio de un apartamento. Es que Toyota es Toyota y lo demás es monte, perico y crack” concluyó José Miguel Pereira, el vendedor crackero del concesionario Fenicios 4×4 Las Mercedes.