Breves Nacionales |

«No quiero saber nada de Venezuela» dice joven en Chile que pidió 3 cachitos para desayunar

Emigrar en medio de una pandemia fue para el joven Diego Martínez una empresa difícil. Sin embargo, el odio que logró acumular contra la situación en Venezuela se convirtió en el aliciente principal que lo impulsó a mudarse, venciendo a todas las adversidades, a Santiago de Chile, adonde llegó hace un par de meses. A pesar de que el joven siempre vociferaba que no quiere saber más nada de Venezuela, desde que llegó a la capital chilena ha desayunado todos los días 3 cachitos de jamón y una malta en un restaurante venezolano, donde Martínez ya se ha convertido en uno de los clientes más leales.

Con un fluido acento chileno, Martínez nos habló más sobre su convicción y determinación a través de una conferencia de Zoom: “Chamo —digo, weón— yo me vine para acá por dos razones: la primera es porque no tenía a donde más irme y la segunda porque estaba cansado de pelar bola en Venezuela… ¡Obstinado, po! No quiero escuchar más del peo político, que si la inseguridad, que si el dólar, que si huecos en la Fajardo, malandros secuestrando, verga ¡ya! ¡Nada que me recuerde a ese país! ¡Más nunca jamás! Ni que las playas fueran tan arrechas ni siquiera, y el pabellón es una comida nulísima. No, no, de verdad que la gente le jala muchas bolas a ese país de mierda… po. Ya va, dame un segundo”, se excusó Diego para decirle al mesonero que lo atendía: “Rey, dame ahí el desayuno de siempre pues, y métele un tres en uno también por fa, anoche me caí a Zulias muy duro”. Luego de hacer su orden, Martínez continuó con su conversación: “Ajá, te contaba. Estoy cansado de Venezuela, ni extraño la arepa… po”, dijo el joven, mientras le pedía al dueño del restaurante que le fiara las Maltas que se tomaba

cargando...

Recibe cada semana contenido exclusivo que las autoridades del SEBIN sueñan con tener.