Cientos de Guardias Nacionales disfrutaron hoy la llegada a costas venezolanas de miles de armas y balas originalmente pertenecientes a la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (CAVIM). Pero luego de tan solo unos minutos y algunos sobornos, las balas iniciaron su migración natural a las casas de miles de malandros del país. Continúa leyendo »









