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Limpiavidrios comienza a cobrar con punto de venta

Venta

Víctor “Tornillo e’ Lente” Martínez, autoproclamado “entrepeneur y CEO” de “Aunque Digas Que No”, una empresa de servicios de limpieza de vidrios en semáforos, anunció hoy mientras se desayunaba una empanada y una malta que ya implementó un punto de venta para facilitar el cobro de sus servicios.

“Sabemos que pocas personas cargan encima la cantidad de fuerza que se requiere para cubrir nuestros servicios”

–Víctor “Tornillo e’ Lente” Martínez

Mientras le echaba salsa de ajo a su empanada dominó, Martínez anunció el novedoso servicio: “Damas y caballeros, seré breve. Mi nombre es Víctor, pero por aquí me conocen como “Tornillo e’ Lente”, y todos saben que yo lo que le meto el hombro es al bisnes, tengo mi empresita de limpieza artesanal de parabrisas, ventanas y/o/u retrovisores en los vehículos automotores privados. Y todos sabemos que la situación de nuestra actualidad actual se ha puesto color de hormiga —píllense lo que está cobrando Magdalena por las empanadas, por ejemplo—. A todos nos afecta: yo no puedo andar con ese fajo de billetes en el koala, porque después no tengo espacio para guardar la vianda, el trapito, el haragancito, la botella tipo spray y mis otros implementos de trabajo. Así que me cansé, y me saqué mi punto de venta. Esto lo hago pensando en todos: clientes, proveedores y prestadores de servicios. El propio ganar-ganar colectivo. Sabemos que pocas personas cargan encima la cantidad de fuerza que se requiere para cubrir nuestros servicios, ni que fueran bolichicos, pues. Pero ahora todo es facilito: con el punto de venta, pueden pagar con debito, crédito —excepto American Express, eso ni nosotros la aceptamos— y Bono de Alimentación. ¡Todo por su comodidad!” aseguró Martínez quien aseguró que piensa lanzar un programa de fidelidad de marca a final de año, si el país llega.

 

Miguel Pérez, un señor que siempre consigue los semáforos en rojo, se deshizo en elogios con esta nueva alternativa de pago. “Parece mentira que alguien sí escuche nuestras quejas y se ponga de nuestro lado. Ahora no tengo que buscar dinero en el carro ni que rezar para que no me maten porque lo que les di es poco. Ahora es práctico, fácil y, lo mejor de todo, puedo meter la factura junto a la de los hoteles a las que llevó a las secretarías para rebajar mis impuestos”.

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