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Muere empanada en operación por negligencia del lunchero

“Hicimos todos lo que estuvo a nuestro alcance. La perdimos, lo siento mucho”. Estas palabras solo lograron poner más triste y sombrío el ambiente que se respiraba detrás del mostrador del puesto de empanadas “El Hospital del Sabor”, luego de que una serie de complicaciones arruinara la operación en la que se le iba a injertar queso a una joven empanada de carne mechada. Fuentes allegadas y clientes recurrentes al establecimiento denunciaron que la causa de la muerte de la empanada es la negligencia del lunchero y dueño del local, Raúl Gutierrez.

Mientras hacía uno de sus 93 mandados diarios, nuestro pasante subpagado logró conversar con Wendy, una residente de lunchería de El Hospital del Sabor, quien desmintió que su jefe tuviera responsabilidad alguna en la muerte de la empanada. “Era su hora y ya, se fue porque no era su día, son cosas que pueden pasar. Yo estaba ahí como observadora y todo se hizo cumpliendo los protocolos: 2 cc de salsa tártara y picante para anestesiar a la empanada, incisión limpia y queso de apenas un día de rallado listo para el implante. Todo según los manuales. Sin embargo, el paciente no reaccionó bien al queso y comenzó a romperse. Si me preguntan a mí, puede deberse a la escasez de harina PAN, hay que hacerlas más finitas y se complica todo en el quirófano. Intentamos estabilizar a la empanada con doble servilleta y electroshock de guasacaca, pero todos los esfuerzos fueron en vano. Se salió todo el relleno, el caldero quedó hecho un desastre. Lamentamos la pérdida y ofrecemos nuestra condolencia a sus seres queridos” finalizó Wendy, mientras gritaba “Dominó saliendo”.

Estas declaraciones no lograron apaciguar a José Manuel González, cliente del local y dueño de la empanada que murió, que afirma que el trágico desenlace se debió a mala praxis. “Todo es culpa del lunchero, y no lo digo molesto porque me dieron una empanada rota, sino porque lo vi. Usó un cuchillo de pan, lo cual causo un corte inadecuado en la empanada. Además uso queso blanco cuando todos saben que con mechada va es amarillo. De verdad es una lástima ver profesionales con este nivel. Claro, los están graduando con apenas 6 meses de estudios, hasta les perdonan las materias raspadas. ¿En manos de quién estamos poniendo la salud de nuestras empanadas? Exijo que a ese señor se le quite el título de lunchero, para que no hayan más víctimas en un futuro, y además se me indemnice con un marrón claro grande” finalizó González, a quien se le pasó la indignación apenas le metió el mordisco al tumorcito de queso frito que le brotaba a su empanada rota.

 

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